Acné y rosácea
Los tratamientos con peelings químicos son un método probado para la renovación cutánea dirigida y pueden mejorar visiblemente el aspecto de la piel, especialmente en casos de acné y rosácea. Durante el procedimiento se eliminan las células muertas, se limpian los poros y se alisa la superficie de la piel. En pacientes con acné, un peeling puede reducir la inflamación, regular la producción de sebo y disminuir el riesgo de formación de cicatrices. En la rosácea, el peeling busca exfoliar suavemente la piel, atenuar el enrojecimiento y mejorar la sensibilidad cutánea sin irritarla. En nuestra práctica, el tipo y la intensidad del peeling se seleccionan individualmente según el tipo de piel, el estado cutáneo y las necesidades personales de cada paciente. El tratamiento se supervisa de manera profesional para garantizar resultados óptimos con un riesgo mínimo.
Precio: 85 Euro


Trastornos de pigmentación
Las manchas oscuras o las pigmentaciones irregulares, como los melasmas, pueden resultar molestas y dar un aspecto desigual a la piel. Con peelings químicos médicos especializados, como el peeling con TCA o el peeling Jessner, se puede renovar la piel de manera precisa, aclarando visiblemente las pigmentaciones y logrando un tono más uniforme. Como parte del cuidado posterior, le asesoramos de forma individual sobre la protección solar adecuada para minimizar la posibilidad de reaparición.
Precio: 220 Euro



